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If you want somebody you don't have to choose

Me gustabas falsa, fingiendo cosas que no eres. Antes del maquillaje, del photoshop, de los flashes, de las perras lucecitas. De tus asuntos importantes a la hora en que solíamos mirarnos sin decir nada, desconocida. Así. Sin decir nada. Cuando nos besamos, ligeramente intoxicados. Cuando me decías que odiabas al mundo. Y me odiabas a mi, con esos ojos marrones y esas pecas malditas. Ahora solo eres bonita. Puta madre, que aburrido

watch the world spinning gently out of time

Una vez escribí en un cuaderno, sobre la chica de ojos caramelo, de apellido extraño sobre mis intenciones de crear  poemas que le duelan, con un cariño triste. Las ganas, ya no las tengo, y tal vez ni las tuve. Como a ella, como las cosas que sueles leer en este espacio. Voy a escribir un poema sobre ti, con la esperanza que te duela un poquito... En otros apuntes marcianos. Creo que quiero mucho a unos ojos grandes y sinceros. En suspenso. Sin nombres, para no dañarte con un texto. La quiero en las mañanas y las tardes, para pensarla por las noches con el miedo del poco tiempo que compartimos. Y las veces que te miro, y disimular.

Your bubblegum tongue

"And if you want love We'll make it Swim in a deep sea Of blankets Take all your big plans And break 'em This is bound to be a while..." La niña bonita, además de bonita, toma Coca Cola. La poesía se hace sola. La veo a través de un ventilador, mientras ella escribe cosas in english. Teclea con la velocidad de los rayos de sol que me destruyen, con el aire que no me alcanza. Con un mentón coqueto y una mirada pequeña. Con la caída ligeramente enrulada de su cabello oscuro. Y mis ganas de, puntos suspensivos. Las ganas de, punto final.

and all i can do is try

then i see you standing there wanting more from me... Si hubieses llegado un par de años atrás, te querría por tu indiferencia. Por las veces que no me hablas, que no me respondes. Los sonidos del teclado, los saludos forzados, las miradas distantes. Las veces que pienso "ya no". Las veces que digo "una vez más". Te querría, digamos, con la evidencia de mi torpeza. Con mis ojos, pero sobre todo con los tuyos. Con lo poco que me das, y mi venganza, que es darte mucho. Si hubieses llegado un par de años atrás, te escribiría textos. Como este, como aquellos.

i driving fast now

... dont think i know how to go slow En el bus naranja, se sube una chica de cabello rojo. Escarlata. Como todo ocasionalmente coordina, el cielo se pone rosado al ver como te observo pasar. Todo el camino te sientas delante, me das la espalda, como un premio de consuelo.  La canción que suena cuando subes, el ritmo de los arboles y la velocidad del camino. Como todo ocasionalmente coordina, yo me pongo rosado al ver como te observo pasar. Y escribo, Escarlata, sobre tu espalda, como un premio de consuelo.

Unas palmadas y eres feliz.

A veces, cuando no estas, doy vuelta sobre mi eje. Por dentro. Sin moverme del todo. Veo hacia tu dirección y espero verte salir de tus dominios. Espero verte pasar, con la paciencia de la primavera inconsciente, de las horas que me faltan para escapar de mi numerología maldita. A veces, te veo tan poco, que las canciones dentro de mi suenan, pero no las escucho. Y hay días en los que te veo, no suficiente, pero sobrevivo. O me muero con menos ganas. Te escribo, ojos caramelo,  porque hoy no fuiste parte de mi mañana de viernes. Ni de la tarde. Pero escribir de ti en la noche puede salvarme.

My fairytale arab princess

... Be careful how you respond Cause you might end up in this song Te sientas a mi lado diez minutos, niña del cerquillo curioso y el libro virtual en ingles, con la historia de un tal Edgar. Un tal Dmitry. Me matas, como la economía, los números que no me alcanzan. Me levantas, como al bolso rosado gigante que llevas, y sus universos infinitos. Me cansas. Me compones. Me das motivos para decirte   jolie fille en el oído, con una voz tan baja y personal que de antemano ya están hablando las malas lenguas. No te cuento.