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Un séquito de vana idolatría



La próxima vez que te vea, voy a desearte un feliz cumpleaños atrasado.

Voy a decirte que ya no se prenden luces dentro de mí cuando alguien dice tu nombre. Que la vida me ha enseñado que tu boca no es la gran cosa. Que ya no veo  tu rostro reflejado en otras chicas de ojos grandes y bonitos, soles de verano.  Te voy a recordar que nunca te va a alcanzar el tiempo para vivir todas las cosas que te he escrito.

La próxima vez que te vea, te voy a mentir un poquito.





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